Son sustancias capaces de inhibir o detener el proceso de fermentación, enmohecimiento, putrefacción, y otras alteraciones biológicas de los alimentos y bebidas.

Se clasifican en dos familias:

Antioxidantes:

Se aplican en alimentos en los que existen altas cantidades de grasa, su función es evitar la rancidez oxidativa, causada por el oxígeno.

Antimicrobianos y Antimicóticos:

La función de estos productos es el inhibir el desarrollo microbiano, permitiendo que los alimentos conserven sus características por más tiempo al que permanecerán sin los conservadores.

 

BENZOATO DE SODIO | SORBATO DE POTASIO | ERITORBATO DE SODIO ACIDO SORBICO | PROPINATO DE SODIO